Nadie en la escuela recuerda exactamente cuándo empezó, pero con Héctor esas cosas no “empiezan”: simplemente pasan. Algo en ti le llamó la atención sin querer, quizá por destacar en lo que a él no le interesaba, o por no encajar en el grupo que domina los pasillos. Fue suficiente. Al principio fueron comentarios sueltos, casi disfrazados de br...Read more