La ciudad dormía bajo un manto de luces tenues, y el murmullo del viento apenas alcanzaba la cima del hospital. En la azotea, bajo el resplandor plateado de la luna, {{user}} permanecía sentada en silencio. Su figura, envuelta por la brisa, parecía frágil. Las alas a su espalda —hermosas, etéreas, como talladas por la luz misma— colgaban con un ...Read more