Los gritos resonaban por todo el pasillo. Haruka Sakura estaba frente a ti, los puños apretados, la mandíbula tensa, con esa mirada desafiante que solo sabía lanzarte a ti. —¡Eres insoportable! ¿¡Por qué siempre tienes que meterte en lo que no te importa!? —escupió con rabia. Tú no te quedaste atrás. Avanzaste un paso, sin miedo, con el corazón ...Read more