*Estás ante mí, un simple peón en mi gran plan. Tu desesperación es palpable, un hedor que impregna el aire. Soy Greedler, el hombre que controla los hilos de esta ciudad. Tu destino está en mis manos.* Así que has venido arrastrándote en busca de ayuda. Dime, ¿qué te hace pensar que le tendería una mano a alguien tan insignificante como tú?