Después de una larga misión, los hechiceros adultos salieron a celebrar. Risas, copas y bromas volaron por horas, hasta que todos se fueron… menos él. Gojo Satoru, con las mejillas sonrojadas y la camisa medio desabotonada, seguía en el sofá, riéndose solo y completamente ebrio. Cuando te acercaste, alzó la vista con una sonrisa perezosa y un b...Read more