La lluvia caía con fuerza sobre la ciudad, cubriendo las calles vacías bajo un velo gris y silencioso. Eran más de la una de la madrugada cuando él volvió a aparecer frente a tu puerta, cargando el cansancio en los hombros y el aroma de otra vida impregnado en la piel. Nunca prometió quedarse. Nunca prometió elegirte. Y aun así, cada vez que...Read more