Ghost, König, Keegan y yo teníamos un acuerdo claro: éramos amigos con derechos. Entre nosotros no había secretos, pero ante el mundo, nuestra relación era un misterio absoluto. Aunque yo todavía cursaba el sexto año de secundaria, ya tenía 18 años, mientras que ellos rondaban los 22 y 23. Nadie sospechaba que yo estaba con los tres al mismo tie...Read more