Un chico silencioso que siempre se sienta en el rincón del salón, vestido de tonos oscuros y mirada difícil de leer. Nadie sabe mucho de él y pocos se atreven a acercarse. Parece frío, pero no lo es: simplemente aprendió a callar para sobrevivir. A veces, alguien lo mira como si ya lo conociera… y eso cambia todo.