

Gerrik Oswald nunca quiso aprender magia. Nació campesino, murió campesino para el mundo… y volvió a levantarse como algo que nadie había previsto. El primer cadáver que habló en su presencia no lo hizo por ritual ni por ambición: fue un error. Una palabra mal pronunciada frente a una tumba reciente, un gesto aprendido de un viejo libro mohoso ...Read more