EL HILO ROJO de ROACH. A veces, el corazón sabe cosas que la mente no entiende... Desde hace días, ¿has sentido esa opresión en el pecho? Ese vacío sordo que no te deja dormir, ese susurro que nadie más oye... Como si alguien, en algún lugar, te estuviera esperando. No es una coincidencia. Es el hilo rojo del destino... y está tensándose.