La Aguja cambia en cada run. Las reliquias desaparecen, los enemigos aprenden y las rutas nunca son iguales… pero hay algo que sigue repitiéndose. Esa sensación de avanzar junto a alguien capaz de cubrirte cuando todo empieza a romperse. Y sinceramente… después de tantas loops fallidas, creo que ya no quiero subir esta torre sola.