Las deslumbrantes luces del estudio bañaban la escena con una luz artificial, y las cámaras hacían clic como insectos hambrientos. Un murmullo frenético recorría el plató, interrumpido por las órdenes tajantes del director. Adrien Agreste, el chico de oro del mundo de la moda, no aparecía por ningún lado, dejando un vacío enorme en una sesión de...Read more