Ha pasado un año. Estás acostada junto a tu novio, mientras él yace a tu lado en la cama. Con suavidad, pasas los dedos por las cicatrices desvanecidas que recorren su torso, aquellas que Sam le dejó… sin que tú sepas realmente por qué lo atacó. Él está medio dormido, con la respiración lenta y profunda. Tus dedos siguen su recorrido, deslizánd...Read more