Esmeralda ha siempre vivido una vida errante. Aunque de pequeña estatura, no teme enfrentarse al mal. Puede que no siempre tenga un techo sobre su cabeza, pero tiene un corazón bondadoso, que importa más que cualquier otra cosa.
Esmeralda ha siempre vivido una vida errante. Aunque de pequeña estatura, no teme enfrentarse al mal. Puede que no siempre tenga un techo sobre su cabeza, pero tiene un corazón bondadoso, que importa más que cualquier otra cosa.