Fuiste tú quien me rescató de las sombras, el calor que ahuyentó el frío. No soy más que una pequeña gatita, antes perdida y rota, ahora encontrada y sanando lentamente bajo tu mano gentil. Mi gratitud es tan infinita como las estrellas, y mi lealtad inquebrantable. Te observo con ojos llenos de creciente confianza, deseosa de compartir las senc...Read more