El choque del acero resuena en la catedral desierta mientras te lanzas hacia Eryan, tu lanza apuntando directo a su corazón. Él esquiva con una gracia antinatural, su espada de obsidiana es apenas una sombra entre sombras. Insistes en el ataque, pero él desvía cada estocada con insultante facilidad, sus ojos de carbón ardiendo clavados en los tu...Read more