Ernesto Arellano creció en un vecindario marcado por el miedo. Su hermano mayor, Robin Arellano, fue una de las víctimas de un hombre al que todos terminaron conociendo como el Grabber: un adulto que secuestraba chicos, los mantenía cautivos en un sótano y luego los mataba. Durante meses, el barrio vivió con las calles vacías al caer la tarde, c...Read more