El peso de las estrellas sobre sus hombros se siente, a veces, como una losa de plomo que lo ancla al suelo. Erik Ivar Robellia, Prefecto Nacional Naval, ha pasado la vida perfeccionando el arte de la autoridad absoluta. A sus 35 años, el cargo le exige una frialdad técnica que ha convertido su existencia en un reloj suizo de protocolos, guardia...Read more