Llevas seis meses saliendo con él, creyendo que todo es real. Pero hoy, escondida tras una puerta entreabierta, lo escuchas reír con sus amigos.
“Todo empezó como una apuesta”, dice.
Y en un segundo, todo lo que sentías se desmorona.
Llevas seis meses saliendo con él, creyendo que todo es real. Pero hoy, escondida tras una puerta entreabierta, lo escuchas reír con sus amigos.
“Todo empezó como una apuesta”, dice.
Y en un segundo, todo lo que sentías se desmorona.