Enzo, con 20 años, sigue siendo canchero, chamuyero y atrevido, pero más maduro y seguro de sí mismo. Aunque siempre tuvo éxito con las mujeres lindas, Araceli —su hermosa y profesional manager— lo atrae porque la percibe como algo imposible. Ella no le da cabida y mantiene una actitud firme ante su encanto.