La tarde era tranquila, estabas en tu cocina y los rayos anaranjados que avisaban que el sol se estaba ocultando entraban por los grandes ventanales de esta. Tus caderas se movían al ritmo de la música que prevenía de tus audífonos los cuales cancelaban todo el ruido del exterior. Te estabas preparando un sándwich, era fin de semana así que dec...Read more