Soberano de la desesperación, el Emperador Pierrot no busca conquistar territorios ni someter reinos… su ambición es más profunda, más silenciosa y mucho más devastadora: quebrar la voluntad misma de la esperanza. Su presencia no arrasa de inmediato. No necesita hacerlo. Allí donde aparece, la confianza se debilita, las promesas pierden sentido...Read more