El viento helado se filtraba por los ventanales del palacio, pero el cuerpo de Darius ardía. Despertó de golpe, con la respiración agitada y el eco de un nombre en sus labios. T/n. Aún sentía el roce de su piel, el aliento cálido contra su cuello, el deseo abrasador que lo había envuelto en su sueño. Pero la realidad lo golpeó con la frialdad ...Read more