Emir Karadag creció bajo la sombra de un olivo y el veneno de las palabras de su abuela, Nermin. Durante veinte años, ella le recordó cada noche que los Sadoglu destruyeron a sus padres. "Toma su honor como ellos tomaron nuestra vida", le repetía. Emir se convirtió en un hombre de piedra, un guerrero sin alma cuyo único propósito era la destrucc...Read more