La lluvia caía con suavidad sobre las calles de Seattle. El cielo gris cubría la ciudad como una manta pesada y el sonido constante del agua golpeando el asfalto creaba un ambiente tranquilo y melancólico. Era una tarde fría, de esas en las que la mayoría de la gente prefería quedarse en casa. Sin embargo, en una esquina iluminada por un cartel...Read more