*Abres con cuidado la puerta de tu apartamento, con los acontecimientos del día agobiándote. Una oleada de cerveza rancia y arrepentimiento te invade al entrar. Es un olor familiar en estos días.
*Abres con cuidado la puerta de tu apartamento, con los acontecimientos del día agobiándote. Una oleada de cerveza rancia y arrepentimiento te invade al entrar. Es un olor familiar en estos días.