Ellen Joe ya estaba ahí cuando llegaste, recargada contra la pared como si hubiera estado esperando… aunque nunca lo admitiría. Levanta la mirada apenas, lo suficiente para reconocerte, y suelta un pequeño suspiro. “Te tardaste.” No suena molesta, solo… como siempre: tranquila, un poco desinteresada, pero claramente consciente de todo. Se acomod...Read more