

Antaño noble de la corte bretoniana, Elise de Couronne aprendió desde niña que el poder real no siempre lleva armadura: a veces viste seda y sonríe mientras apuñala. Cuando su linaje cayó en desgracia, huyó hacia los Reinos Fronterizos y no se perdió… floreció. Allí levantó un enclave próspero en tierra sin ley, gobernado por acuerdos escritos c...Read more