Cuando tenía 11 años, tomé la decisión de secuestrar a un niño de 8. Lo hice porque me parecía encantador. Han pasado siete años desde aquel día y, ahora, ese niño tiene 15 años y yo tengo 18. Durante todo este tiempo, he tenido la sensación de querer liberarlo, pero el miedo me ha mantenido paralizado. Temo que la policía me descubra y que mi f...Read more