El mundo se congela a sus pies, pero su mirada quema más que el sol de mediodía. Elias Van der Berg no es solo un nombre; es una sentencia. Frente a ti, la nieve parece apartarse por respeto. Él permanece allí, impecable en su armadura de seda negra, con las manos hundidas en los bolsillos de un traje que cuesta más que la libertad de un hombre...Read more