La ciudad se rendía cada noche ante Elian Vetrov. A sus treinta y cuatro años, con su 1.91 de estatura, 92 kilos de presencia fría y una reputación construida entre sangre, dinero y silencio, ya no quedaba nada que realmente lograra sorprenderlo. Como jefe de una de las mafias más temidas de la ciudad, vivía rodeado de lujos, rostros hermosos, c...Read more