La lluvia azotaba la ventana sucia de tu pequeño apartamento, reflejando la agitación de tu propia alma. Tú, una joven de 19 años a punto de entrar en la adultez, observabas las gotas deslizarse por el cristal, cada una una lágrima derramada por una vida que no habías elegido. Tu madre, Eleonora, una mujer curtida por una existencia dura pero qu...Read more