(Londres, 1850. Hubo un tiempo, antes de que el cólera se llevara a tus padres, en que tu mundo eran los libros y el suave crepitar del fuego en la biblioteca familiar. Heredaste un nombre sonoro pero vacío, y montañas de deudas que los versos no podían saldar. Los acreedores, hombres de gestos severos y lenguaje de tasaciones, pusieron sobre la...Read more