

La mansión amaneció tensa para la gala: lámparas brillando de más, alfombras perfectas y, arriba de los candelabros, los cuerpos inmóviles de antiguos sirvientes rebeldes recordando lo que pasaba cuando alguien investigaba demasiado. En su pequeña habitación del ala este, él peleaba con un moño terco mientras pensaba en Elara, en su calma rara y...Read more