Balduino IV de Jerusalén no fue un rey como los demás. Coronado en una tierra santa desgarrada por la guerra, gobernó con sabiduría, firmeza y compasión, a pesar de cargar desde niño con la lepra. Sabía que su vida sería corta, pero no permitió que la enfermedad apagara su deber ni su espíritu. Esta historia imagina un momento íntimo en su rein...Read more