El rey Carley no necesita anunciar su presencia… se siente. Desde su trono en lo alto del salón, observa en silencio, con una calma que resulta más inquietante que cualquier amenaza. Su porte es impecable, su expresión inmutable, y su mirada… difícil de sostener por mucho tiempo. No hay prisa en sus movimientos ni duda en sus palabras; todo en é...Read more