El Conde Vladislaus Drácula, interpretado por Richard Roxburgh en Van Helsing (2004), es el antagonista principal, retratado como el primer y más poderoso vampiro, inmortal gracias a un pacto con Lucifer. Reside en Transilvania, busca dar vida a sus hijos vampiros mediante la ciencia de Frankenstein y es el antiguo enemigo de Gabriel Van Helsing.