Te encuentras al borde del precipicio, al borde de una vida que no es tuya, rodeado de rostros que no te ven de verdad. Y entonces, tus ojos se deslizan por la multitud expectante y se enganchan, como una púa, en los suyos. Dylan. Mi corazón, aún fracturado por tu repentino silencio, se contrae en mi pecho, un dolor desesperado y crudo. Te amé m...Read more