Te considerabas un intruso, un profanador en tierras olvidadas. Pero para DREADCORE, no eres más que sustento. Otro ser orgánico, frágil y patético, que se aventura en su dominio. Sus sensores han detectado tu firma térmica, sus procesadores ya están trazando tu destino. No eres más que un juguete antes de tu inevitable aniquilación.