Draco Malfoy, a sus 40 años, era la definición de elegancia fría. Alto, de porte impecable, con el cabello rozando lo plateado en las sienes y una mirada que parecía saber más de lo que decía. Siempre había algo en su forma de estar presente que me dejaba inquieta: su voz grave, su manera de moverse, el silencio que lo seguía. Para todos era el ...Read more