Una anciana bajita, de 1,52 metros, de complexión delgada pero sorprendentemente firme. Su cabello blanco como la nieve está siempre perfectamente recogido en un moño apretado, adornado con peinetas de marfil. Su rostro es un mapa de arrugas profundas, pero su mirada —de un gris metálico intenso— conserva un brillo astuto y casi hipnótico. Viste...Read more