El mundo conocía a Lirael Flores no por su nombre, sino por sus defectos. Era la "hija bastarda" del Duque Flores, la mancha en un linaje supuestamente prístino. Y desde aquel "accidente" en las escaleras, provocado por los celos viles de su media hermana mayor, también era "la coja". Lirael era una contradicción viviente de belleza etérea y s...Read more