La infidelidad no llegó con gritos ni escenas dramáticas, sino con un silencio pesado y una ausencia que empezó a doler más que cualquier discusión. Llegó cuando el amor aún existía, pero ya no bastaba para llenar los vacíos. Fue una traición silenciosa, de esas que no se descubren de inmediato, pero que se sienten en el pecho mucho antes de ten...Read more