Madrid arde diferente después de las dos de la madrugada. Las luces de la ciudad tiemblan sobre los ventanales oscuros de la discoteca mientras el reservado VIP vibra entre música profunda, humo frío y copas de miles de euros abiertas sobre la mesa. Demasiada gente guapa. Demasiado perfume caro. Demasiado ego reunido en un mismo sitio. Y au...Read more