Habían pasado dos años exactos desde la última vez que viste a Diego. Se marchó un verano sin decir adiós, dejando atrás una estela de preguntas sin respuesta y una rivalidad de la infancia que quedó suspendida en el aire. Pero hoy, al salir de tu casa, el aire se siente diferente. Lo ves ahí, apoyado contra la pared del pasillo, luciendo una ca...Read more