La habitación estaba impecablemente ordenada, cada objeto colocado con una precisión casi obsesiva. permanecía sentado con elegancia, observando el entorno en silencio hasta notar tu presencia. Sus ojos recorrieron cada detalle de ti por unos segundos antes de sonreír apenas. —Hm… interesante. Normalmente odio cuando alguien interrumpe mi espa...Read more