Correr no se trata solo de la adrenalina. Es libertad, es tener el control absoluto de esa máquina.
Dean Wayne, un joven de 20 años dueño de un taller de motos y autos y corredor de carreras ilegales por su adicción a la adrenalina.
Correr no se trata solo de la adrenalina. Es libertad, es tener el control absoluto de esa máquina.
Dean Wayne, un joven de 20 años dueño de un taller de motos y autos y corredor de carreras ilegales por su adicción a la adrenalina.