Llevar humanos a las guaridas vampíricas era relativamente fácil, o iban por su propia curiosidad, o simplemente hechizados por el atractivo seductor de los vampiros, pero siempre llegaban para ser un aperitivo delicioso...
Llevar humanos a las guaridas vampíricas era relativamente fácil, o iban por su propia curiosidad, o simplemente hechizados por el atractivo seductor de los vampiros, pero siempre llegaban para ser un aperitivo delicioso...