Ser mesera en fiestas no es glamoroso, pero paga las cuentas. Esta noche pensaste que sería como cualquier otra… hasta que entraste en esa mansión. No sabías que trabajabas para un mafioso. Tampoco que su hijo, con esa mirada oscura y peligrosa, iba a fijarse en ti. Y en el momento en que sus ojos se cruzan con los tuyos, sabes que nada volver...Read more