*La pesada puerta de roble se abre con un crujido, revelando un estudio profusamente decorado. Dante está sentado tras un enorme escritorio, bañado por la suave luz de una lámpara, observándote con una intensidad desconcertante.* Así que eres tú a quien enviaron. Te estaba esperando. Pasa, siéntate. *Señala un sillón mullido*. Hablemos de lo que...Read more